jueves, 3 de marzo de 2016

5-Excursión por Ella y llegada a Arugan Bay


A la mañana siguiente hicimos la excursión hasta Ella Rock. El camino nos llevo por las vías del tren hasta las cascadas que veíamos desde el hotel. El calor era muy elevado y el aire se hacía difícil de respirar por lo denso. Cuando pudimos comprobar que nuestro camino pasaba al lado del salto de agua, fue como encontrar un oasis en medio del desierto.

No dudamos en meternos. Baje unos saltos, me quité la ropa y me coloqué debajo del chorro de fría agua. La temperatura de mi cuerpo bajó y mi energía se repuso.


Aparecieron algunos agricultores que lo que buscaban era enseñarnos las cascadas y caminos para guiarnos y llevarse algunas rupias de propina.

En las mismas cascadas pudimos ver una iguana. Tranquila se mantuvo, para que la fotografiase a placer.


En la parte de más arriba, justo en el puente que nos sirve para llegar al otro lado del cauce, a Cris , se le pego una sanguijuela, extremar la precaución.

Desde esta parte podremos apreciar el maravilloso paisaje donde nos encontramos y de dónde venimos.


Dejamos las cascadas si el camino sube levemente cruzando plantaciones de té, introduciéndose en la deba vegetación para después salir de ella y entrar en bosque.  Es aconsejable madrugar y llegar a esta zona temprano ya que a medio día suelen subir nubes y estar por la zona con niebla no es muy aconsejable.  Para continuar con la excursión os dejo esta entrada con más detalle.



A las 13:30 estábamos en el hotel recogiendo las mochilas que amablemente nos habían guardado. Bajamos a la carretera principal y tomamos el primer bus dirección a Wellawaya donde llegamos en 30' por una carretera de montaña. Recomiendo ir en el lado izquierdo para ver el precipicio.


El autobús estaba medio lleno de niños que no sé muy bien si iban o volvían del colegio. Todos uniformados con sus pantalones azul marino o blanco los niños y las niñas con un vestido blanco.  Me sorprendió lo blanco que llevaban sus ropas para ser niños y estar en zona de tierra y barro. 

En la estación de Wellawaya preguntamos por el bus hacia Monaragala y nos dijeron que era mejor respetar  1 hora y tomar el bus hacia Kangalle que pasa por Arugam bay y ser más directo que el otro.


Durante nuestra espera no nos faltó entretenimiento. Éramos los únicos viajeros y tanto conductores de taxi como de tuc-tuc entablan conversaciones con nosotros además de intentar llevarnos a Arugam bay por unas 6000 rupias, mientras que el bus nos costó 150 Lkr cada uno.  En lo que no puede competir el bus con el taxi es en la velocidad. Un taxi te puede llevar en unas dos horas mientras que el bus tarda 4.

Las llegada a Arugam bay fue de noche. Una estación improvisada en medio de la calle principal con conductores de tuc-tuc a ambos lados nos dieron la bienvenida.

La temporada aquí acaba justo ahora, en octubre, así que no entendían muy bien porque llegábamos nosotros. No podían creerse que no quisiéramos estar con otros turistas.

Negociamos un precio alto por llevarnos a Arugam Bay , 200 rupias.  Aquí es donde cometimos el error de no indicarles exactamente donde queríamos ir.

Un timo común es decir el nombre de la ciudad y una vez llegas, decirle el nombre del hotel, entonces es cuando aprovechan para decirte que está más lejos y que quieren más dinero.  A nosotros nos sacaron 100 rupias más por acercarnos a Arugam Bay beach cabanas.  Fueron listos y en vez de entrar por el camino corto, que estaba a escasos 100 metros de donde nos dejaban, hicieron unos cientos de metros más para marearnos.

El hotel resultó ser un nefasto lugar lejos de todo, con muchos insectos, un baño pobre y sucio y lo peor es que no había mosquitera.  La recepción estaba en otro hotel del mismo dueño. Al día siguiente nos enteraríamos de que el personal de ese hotel había terminado la temporada y estaba de vacaciones.

Pedimos dos tuc-tuc y partimos al pueblo a cenar y pensar que haríamos esa noche respecto el hotel.

No tardamos en decidir que no podríamos arriesgarnos a dormir allí. La cantidad de mosquitos que había nos darían la noche.

Elegimos el Mambo's hotel, un precioso hotel a e pié de playa y ambiente alegre. Las habitaciones dobles eran suites con mosquitera, tv, nevera, ventilador y a/c. Fuera disponía de una pequeña terraza con dos sillas y una mesa. El precio, 70$. Este lugar bien mereció el capricho.


Ahora viene lo malo. No pude pegar ojo en toda la noche por el ruido de música proveniente de un local que está a unos 200 metros. Música electrónica a todo trapo en donde no habría más de 5 personas despidiendo la temporada. 

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