jueves, 10 de marzo de 2016

08-Adios Arugan Bay


Al día siguiente a las 5:20 tomamos dos tuc-tuc por 200Lkr para que nos llevaran a Pottuvil, que es donde está la estación de buses. El día anterior nos informamos de que a las 6:00 salía un autobús, de los rojos me enteraría después, que paraba en Monaragalla y donde tomaríamos otro bus hasta Tangalle. Allí nos dijeron que a las 6:30 salía un bus directo hacia Matala y que pasaba por Tangalle, nuestro siguiente destino. Decidimos esperar al de las 6:30 pero a las 6:00 un tipo empezó a decirnos que subiéramos, al decirle que queríamos el directo, no se que narices nos dijo y volvió a decir que subiéramos, así que le hicimos caso y nos subimos en el bus de color rojo.

Os explicaré la diferencia de los autobuses en Sri Lanka. Están los rojos, que son los buses donde van los locales, son los más baratos y los que más llenos de gente van. Cuando digo llenos, son llenos, es decir, si tiraras un billete de 500€ y consiguiera llegar al suelo, cosa muy difícil, nadie podría cogerlo por no haber espacio disponible para mover un brazo y menos para agacharse. Ahora entendéis lo que es lleno.

Luego están los blancos, son prácticamente iguales en tamaño, van un poco menos llenos y cuestan un poco más que los rojos. No hacen tantas paradas como los rojos y por ese motivo tardan menos tiempo.

En un autobús blanco.

Y por último están los que tienen aire acondicionado. Unos autobuses modernos y cómodos que suelen hacer largas distancias. Son los más caros.

Nuestro viaje de 2h y casi 90km fue una tortura. Empezó a subir gente, y más gente y mucha más gente. Yo me encontraba en la primera fila, justo en el primer asiento que encuentras al entrar por la puerta, así que veía toda la gente que entraba. Llegó un momento que no podía mover el torso, solo podía mover los tobillos, que estaban debajo de mi asiento, y la cabeza, en el radio de giro que me daba el cuello. Todo lo demás estaba aprisionado con la gente y el respaldo del asiento. Os dejo este enlace donde me extiendo un poco más.

Dentro de un autobús rojo.

Al bajar en la estación de Monragala fue como un descanso después de varios días de trekking por Pirineos.

A los 15’ cogimos otro bus, esta vez blanco, para dirigirnos en 5 horas más a Tangalle. Con el madrugón, la paliza del primer bus y las 5h de después, llegamos a Tangalle más bien hechos caldo.

Nos bajamos en la estación y nos reorganizamos, no teníamos alojamiento así que sacamos la guía y decidimos.

Una de las cosas buenas que tiene Sri Lanka, a diferencia de otros países visitados, es que no te agobian en las estaciones o en el aeropuerto, te dejan a tus anchas, no sé qué tipo de técnica depurada es esta, pero en principio me gusta.

La elección de Tangalle fue para ver desovar los galápagos que aquí vienen.

Elegimos el hotel, un lugar muy cómodo con bungalows por unas 3500Lkr o unas casitas pareadas por 2500Lkr, con mosquitera y baño privado además de una pequeña terracita donde descansar, si es que los insectos te dejan.


Todo esto está en una zona ajardinada con césped y árboles. Por la noche pudimos ver ranas y sapos además de una serpiente de unos 2 metros de larga. Las ardillas siguen por estos lugares también.
El trayecto nos costó 1000Lkr, ya que se encontraba algo lejos de la estación de autobuses.

La playa se encuentra a menos de 1’ del alojamiento, es una playa de arena de color ocre, no pudimos disfrutar de su agua por la cantidad de olas que había y la fuerte corriente. Lo que si hicimos fue relajarnos toda la tarde y descansar.


A las tortugas no fuimos porque era por la noche y por mi parte, si no puedo llevar la cámara, la 5D mkIII no tiene flash, no me merece la pena ir. Cierto es que ya he visto tortugas en otros lugares, tal vez si no fuera así, hubiera ido, no lo sé. El precio que nos ofrecieron fue de 1500Lkr por llevarnos y estar todo el tiempo que quisiéramos.


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