jueves, 4 de junio de 2015

6 Días en Maldivas





 Aprovechando nuestro viaje a Sri Lanka nos fuimos a disfrutar de unos días de autentico relax en un paraíso del océano Índico, las islas Maldivas

Maldivas es un conjunto de atolones de arena blanca dispersados entre el océano. Sus tranquilas y cristalinas aguas junto con la posibilidad de ver a tanta y variada fauna marina hacen de este país un destino a tener muy en cuenta para nuestras vacaciones.


Estar en alguno de sus lujosos resorts, es un placer que debería ser obligatorio por ley, :D.. La mayoría son solo asequibles para bolsillos pudientes, los más normalitos rondan los 400€ la noche y los más caros pueden llegar a los 12000$,

Nosotros como no pertenecemos a ese sector de la población, nos decantamos por una isla local, la isla de Mahibadhoo, en el atolón de Alif Dhaal, a 80 km de Male, la capital de Maldivas. Luego hablaré de las diferencias más importantes de hospedarse en una isla local o en una isla de un resort.

COMO LLEGAR Y SALIR DEL AEROPUERTO

Como Maldivas es un conjunto de pequeñas islas, el aeropuerto de aloja en una de ellas. Está a unos 10’ en barco de Male.

Una vez recogido nuestro equipaje, saldremos por la única salida que hay y en seguida veremos el mar, además de los barcos que hacen el transporte de los pasajeros hasta la capital.

El precio de un trayecto de es 10 Rupias, a partir de ahora MVR, que equivale a  55 céntimos de Euro a día de hoy. 1€=18MVR.

Hay carritos gratuitos para poder transportar nuestro equipaje cómodamente. También hay casas de cambio de moneda, nosotros perdimos 1MVR por cada euro cambiado en comparación con la ciudad.

DOCUMENTACIÓN

Los ciudadanos españoles necesitan el pasaporte con al menos 6 meses de vigencia a la salida del país.
No se requiere visado.

GASTRONOMÍA

No hay mucha variedad gastronómica del país. Prácticamente todos los platos están realizados con pescado.

Una comida que me gustó mucho fue una base de atún y coco con una masa como de harina o trigo en forma de triángulo.

Además del pescado, las frutas y el arroz están presentes. Por supuesto sus platos están influenciados por los países vecinos como India y Sri Lanka. De este último no sabría muy bien que influencia tienen ya que cuando estuve no conseguí comer algo elaborado y con sabor ningún día.

ALOJAMIENTO EN MALDIVAS

Como no teníamos un presupuesto diario de 400€, tuvimos que buscar opciones y entre todas elegimos The amazing Noovilu, situado en la lejana isla Mahibadhoo.

Es una isla donde vive gente local como he escrito anteriormente. Prácticamente toda la población es islámica. No son muy considerados ni conscientes con la basura que arrojan indiscriminadamente a la calle, durante mi estancia pude comprobar como un niño abrió las puertas de sus casas y lanzó basura en medio de la arenosa calle, como si él no viviera allí y no se fuera a cruzar con esa basura cada día hasta que el viento o alguien la quitara de allí para transportarla a otro lado.

Calle en la isla Mahibadhoo que podría pasar por Venecia.

Llegar a esta isla no es fácil ni barato. En su página ponen 3 formas de alcanzar nuestro destino, con un dhoni, que es un barco de madera nativo de Maldivas y que tarda unas 4-5 horas en cubrir la ruta de 80km por menos de 4$, con el ferry público, que es otro dhoni más rápido, tarda 105’ y cuesta poco más de 6$ y con un speedboat, como los llaman ellos, que tarda 85’ y cuesta 26$. Todo esto según su página, la realidad es muy distinta, luego explicaré más detenidamente.

También te ofrecen otra opción que es alquilar un speedboat entero, el anterior speedboat, se supone que es compartiéndolo con muchos turistas que vengan a la misma isla y el mismo día, algo casi imposible. Todo esto por 500$.

COMO LLEGAR Y SALIR DE MAHIBADHOO

Como he dicho antes, es largo y difícil si no quieres gastar mucho dinero. Nosotros habíamos quedado con el propietario del guest house en que aterrizaríamos el lunes a las 9:35. El nos ofreció a un chico que nos llevaría al muelle para tomar el barco y nos daría una vuelta por la ciudad mientras esperábamos el ferry público que zarparía a las 16:00 hacia nuestro destino.

Aterrizamos y estuvimos esperando unos 15’ hasta que por casualidad vi aparecer a un chico en el meeting point. Al fijarme en el papel doblado que llevaba pude intuir una “R”, me acerqué y me abrió el papel, ¡Bingo! Mi nombre estaba escrito. ¿Como pensaba que lo iba a leer? ¿Rayos x tal vez?

Nos saludamos y nos dirigimos hacia el barco que por supuesto pagamos nosotros. Durante el camino ya nos dijo que el barco público se había roto y que le informarían en 1h si se arreglaría. No se como lo hizo pero a los 10’ ya sabía que no se podía arreglar. Al preguntarle por un speedboat, el de 500$, nos dijo que lo miraría y nos diría cosas.

Al llegar a Male nos dejó en un restaurante para que tomáramos algo mientras él se iba a buscar a otros clientes al aeropuerto, justo antes de irse nos dijo que el barco rápido tampoco estaba disponible, ¿casualidad? No nos lo podíamos creer, Maldivas, un lugar donde se mueven en barco para ir a los diferentes atolones y que no hubiera ni un solo barco para poder llevarnos a la isla. Sinceramente no nos lo creímos.

Nos indicó que vendría en 45’, pero tardó más de 2h. En el restaurante, cuando terminamos de comer, prácticamente nos echó a la calle. Tuvimos que esperar 90’ en la calle con todo el equipaje hasta que el tipo apareció.

Durante nuestra espera íbamos en grupos de 2 buscando opciones para llegar, y las había, no a 500$, pero es que faltando unas horas para anochecer cualquier agencia se frotaba las manos para poder clavar a unos turistas que querían llegar si o si a la maldita isla.

Antes de irse también nos dijo que buscáramos un hotel para pasar la noche en Male. No nos lo podíamos creer, una noche en Male y al día siguiente esperar hasta las 16:00 para tomar el ferry público que según él, 100% estaría arreglado.

Se disculpó a su llegada y fuimos al hotel Surf view hotel. Ya hablaré más delante de este hotel.

Nos alojamos y después de hacerlo nos dijo si queríamos hacer alguna excursión, buceo, avistamiento de delfines o algo, menos mal que no aceptamos, porque hubiera sido tirar más dinero a las arcas de los mal nacidos con los que nos cruzamos en este país.

Como no nos quedamos convencidos de que no pudiéramos llegar a Mahibadhoo ese mismo día preguntamos en el hotel. La chica de recepción llamó a alguien y ese alguien apareció en 30’.

Era un tipo grande y con muchos tiros pegados. Nosotros llevábamos muchas horas de viaje y estábamos cansados, él nos lo vio en la cara y se aprovechó de la situación.

Resumiré pero le pagamos 1000$ por llegar a la isla y para que nos recogiera el sábado. Era un buen precio, 500$ por viaje, lo que íbamos a hacer cuando nos enteramos que el ferry público estaba roto. Nunca apareció. Tuvimos que volver a las 3 de la mañana con un dhoni y pagar 7$ por persona, cuando en la página  de The Amazing Noovilu pone que son poco más de 3$. Una clavada más de tantas que nos metieron. Aún a día de hoy no se como pude picar con tanto robo.

El trayecto duró 100’ porque la mar estaba algo picada. Un barco rápido con dos motores de 200 cv nos llevó a una velocidad de 58 nudos hacia la isla. Allí nos estaban esperando.


Las excursiones

Lo bueno de Maldivas es que te lo puedes pasar muy bien, pagando, claro está, pero al fin y al cabo estás de vacaciones y el dinero es algo en lo que piensan cuando llegas a casa.

Durante 3 días estuvimos disfrutando de océano, arrecifes, fauna y relax.

La primera mañana quedamos a las 8:00 y nos fuimos a hacer una excursión con mantas, pero antes paramos en un banco de arena de unos 30 metros cuadrados donde pudimos hacer algo de snorkel. Pudimos ver algún pez cinta, corales y diversos peces más grandes como el pez mariposa.

Después de 15’ de navegación o menos, llegamos a Manta point, lugar donde veríamos estos enormes bichos de barriga blanca y lomo oscuro. Nada más tirarnos pudimos ver a una tortuga comer en el arrecife, un espectáculo precioso tener tan cerca y sin botella. En unos minutos, alguien grito, ¡Manta! ¡Manta! Y todos fuimos nadando para verlas. Ahí estaban, 3 ejemplares de manta nadando tranquilamente a una profundidad de unos 8 metros. Fue difícil alcanzarlas pero pude estar a unos 3 metros de ellas durante unos segundos.

Turtle selfie.
La visibilidad no es muy buena, ya que está lleno de plancton y por eso casi te aseguras ver mantas, porque van a comer.

La excursión acabó y alrededor de las 12:30 llegamos a la isla, nos duchamos con agua salada, ya que la dulce no existía, y nos vinieron a buscar para comer.

La comida es bastante monótona, pescado con y pescado con pero bueno, con la ilusión de los días no te das casi cuenta hasta que esa ilusión va decreciendo por acostumbrarte a ver lo que hay.

Algo que se hacía pesado es que no nos dejaban prácticamente casi tiempo libre, estaban continuamente entrando y saliendo de la guest house para llevarnos a pardalear por algún lado, a tomar un café o simplemente sentarse con nosotros en nuestro retiro.

La casa de los propietarios y los trabajadores, que son familia, está justo detrás, y se puede entrar por la misma calle, así es que si sales en bolas ellos te pueden ver perfectamente ya que entraban y salían como en su casa.

Disfrutamos también de una excursión a una isla deshabitada, a unos 30’ de Mahibadhoo.

Llegamos y nos colocaron unos toldos para conseguir protegernos del infernal sol que azotaba.

Un lugar expectacular.

Arena blanca, aguas transparentes y un arrecife espectacular. Suficiente vida marina como para entretenerse, anémonas con nemos y muchísimo coral.

Hacer snorkel por esta zona es muy entretenido, puedes pasarte horas nadando disfrutando del fondo.

Diferentes corales bajo un agua cristalina.

Más corales.

En esta excursión volvimos sobre las 16:00, desde las 8:00 que salimos. Un día bastante entretenido. Lo único malo es que nos metieron una danza típica de Maldivas en nuestra guest house, algo que pensábamos era gratis ya que no habíamos pedido nada y que al pagar la factura, estaba incluido. Sigo pensando que no se porque no me quejé al verlo e intentar evitar el pago.

Cada noche decidíamos que iríamos a ver al día siguiente, y esta noche habíamos planeado ir a ver al tiburón ballena, el enorme tiburón ya lo había visto en Galápagos, pero poder verlo haciendo snorkel, tenía que ser algo espectacular.

Durante el día nos dijeron que al día siguiente venían unos australianos. Por la noche, pedimos hacer la excursión del tiburón ballena y nos recomendaron que mejor ir a hacer snorkel a 3 arrecifes diferentes, tan diferentes que eran primos…nos daríamos cuenta después, otra tomadura de pelo de estos cara duras.

A las 7:00 nos recogieron y partimos a hacer el primer snorkel en el arrecife tan diferente que ellos decían. Más de lo mismo, no es que fuera feo, pero era prácticamente igual que el anterior y que el siguiente.

¡¡¡Nemo!!!

Esta gente te vende las excursiones como si fueras tonto, y es verdad que me lo empiezo a creer, que debo ser tondo, porque hacía tiempo que no me tomaban el pelo de esta manera, supongo que si voy solo voy más alerta, al ir en grupo, bajé la guardia.

Los arrecifes estuvieron genial, no por lo diferentes, si no porque en Mallorca no hay y es una novedad que se disfruta.

Morena entre corales.

Esta fue la única tarde que pudimos disfrutar de nuestro tiempo y menos mal, conseguimos algo de información de un local que como mínimo nos ha dejado la duda.

Nos encontramos unos pescadores que venían con sus capturas, habían estado pescando a pulmón y traían unos cuantos kilos de peces.

Nos acercamos y empezamos a hablar con uno de ellos, que era el único que se digno a darnos conversación, el resto, cabeza gacha y mirada esquiva.

Había una especie de caracolas con uno cuernos en la concha que nos dijo que era lo mejor de la captura, que es como si fueran gambas, parecido al marisco. Sorprendentemente, nos ofreció probarlas y en unos minutos hizo un fuego con una chapa medio oxidada, unas hojas de palmera y una rejilla.

La elaboración fue sencilla, metió las caracolas entre la rejilla, la forro de fuego y esperó unos 6’ o 7’. Las sacó, rompió las caracolas y sacó el “bicho”. Los colocó en unas hojas de un árbol que había allí y no llevó a una mesa donde nos lo cortaría y comeríamos.

Mientras se hacía la comida, fuimos a comprar bebida para poder mostrarles nuestro agradecimiento, por sorpresa nuestra, solo él quiso beber y el resto de pescadores se fueron una vez limpiaron el pescado.

Al oír la llamada a la oración, le comunicamos que si tenía que irse, su mirada lo dijo todo, jajaja, estaba hasta donde yo se me de tanta comedia. Aprovechamos para hacerle preguntas y la respuesta que más me gustó es que las guest house lo que hacen es prohibir a los turistas bañarse en bikini en las playas donde viven locales porque así pueden venderte excursiones a otros lugares cobrándote una pasta. Él mismo nos dijo que si hubiéramos ido a su casa, podríamos habernos bañado en bikini, también nos informó de que hay un francés que viene con su mujer y su hija y ellas se bañan en bikini en la playa. No pude corroborar esta información, pero después de tanto engaño sufrido por The Amazing Noovilu, me da a mi que algo de verdad tiene que tener. Otra cosa que no me cuadra, es que en los resorts puedes ir como te de la gana, no en top less por supuesto, bikini y hombros descubiertos sin problemas.

Esa tarde fue estupenda, tal vez la mejor al poder estar en contacto con locales, o con el local ya que el resto fue bastante reservado, por poneros un ejemplo, había un casa que hacía un estupendo plátano frito, fue fuimos dos días seguidos y uno se había acabado, el otro no había hecho y el tercer día, al pasar sin tenerlo previsto por delante,  volvimos a preguntar y nos dijo que no, se lo comentamos a un trabajador de la guest house que venía con nosotros a modo de que nos había sido imposible comprarlos, cruzó cuatro palabras con la chica y a las 17:00 nos tuvo los plátanos cocinados.

La mañana siguiente fue una desilusión, era la excursión del tiburón ballena. Los australianos no habían podido enlazar su vuelo con el barco, así que tuvieron que anular su llegada. Nos levantamos a las 6:40 y el día estaba totalmente cerrado de nubes y caía el diluvio universal. Habíamos quedado a las 7:00 y el guía se presentó a las 7:15 diciendo que se anulaba por el mal tiempo. Mierda, me quedé sin ver el tiburón ballena ya que a la 1:00 de la mañana de la noche del viernes al sábado nos íbamos.

Pensando me alegré de que no pudiéramos haber ido, ¿Por qué? Pues el motivo de mi alegría fue que por culpa de la avaricia de The Amazing Noovilu de querer ahorrar combustible con los australianos y con nosotros, prefirió cambiarnos los planes de haberlo visto el día anterior, esperar a estos turistas y llenar la barca con todos ellos y nosotros. De esta manera se sacaba 900$, de 6 australianos y 3 de nosotros, por el mismo combustible, de la manera que le propusimos nosotros, hubiera sacado lo mismo, pero con el doble de consumo de combustible. Por la noche, cenando se le escapó que había perdido dinero por esperar a los australianos, e inmediatamente cambió de conversación al creerse que no le habíamos entendido o escuchado.

Después de la cena tuvieron la poca vergüenza de dedicarse a intentar ligar con las compañeras de viaje. Entonces fue cuando entendí porque cada dos por tres estaban en la guest house, porque nos tenían constantemente con ellos, que si un café, que si una vuelta por la isla, y pijotadas de esas

Estuvieron dando por culo toda la noche hasta que a la 1 am tuvimos que ir al muelle a subirnos al barco.

Antes de irme a dormir, les informé que iba a hacerlo, les pregunté a que hora quedaríamos y les di las buenas noches. Me metí en la cama y a los 15’ volví a salir porque tenían música puesta y el jaleo de risas y demás molestaba. Aún así, salí y educadamente les pregunté por mi máscara que me había dejado en la barca y la vi en la mesa, seguidamente les dije de nuevo, me voy a dormir, Anto ya duerme.

A los 5’ vino Raquel a informarnos de que otro trabajador había venido a despedirse, estábamos intentando dormir y el humor no nos permitió salir, total, hacía tiempo que ya los habíamos visto venir con sus engaños, de otro modo, si que hubiéramos salido por educación, algo que ellos desconocen. Le informamos que por favor bajaran la música. Ella consiguió quitarla pero en menos de 1’ la volvieron a poner.

No hubo manera, tuve que salir de la habitación e irme a descansar al puerto. Las risas, los chillidos, la música y la falta de respeto hacia sus huéspedes no me permitieron estar más tiempo allí.

Lo que sigue es mejor obviarlo. A la 1 estábamos dentro del dhoni que nos llevaría hasta Male, para por fin alejarnos de estos impresentables que al ver a unas occidentales blanquitas perdieron los huevos. Tengo la esperanza de que un negocio así, no se puede llevar de esa manera y el tiempo me dará la razón. Por supuesto volveré a Maldivas  intentaré por todos los medios saberlo.

La travesía fue algo dura, por no dormir y por sentirme totalmente engañado. Llevaba desde las 6:40 despierto y hasta las 23 del día siguiente no me metería en una cama.

Al llegar a Male, el guía que nos recogió el primer día nos tenía que acompañar al aeropuerto, nunca apareció. Menos mal que sabemos movernos y no lo echamos de menos, lo que si eché de menos fue los 50$ que le pagamos por hacer nada, todos los dólares que les pagamos por el dhoni, pero realmente tendríamos que haber pagado la mitad, otro timo más, la cara tan dura de no respetar nuestro espacio en la guest house, después entendí el motivo, pero ya era tarde.

Aún siendo estafado y engañado por unos miserables, me fui con un buen sabor de boca de Maldivas, es un paraíso donde poder disfrutar, si eliges bien el lugar, de tus merecidas vacaciones. Si vuelvo, no se cuando pero lo haré, será en un resort, pagaré un precio elevado pero quiero auto convencerme de que no me engañarán de esa manera, y por supuesto, no tendrán opciones de molestarme por ir con mujeres occidentales y atractivas a sus ojos.

Más nemo y su anémona.
Disfrutando del mar.
Camino al manta point.
Como una sirena.
Camino a la isla deshabitada.

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