viernes, 25 de julio de 2014

14 – Hacia Chandanbari, 3350 metros.




Hoy he dormido bien, por fin un colchón como díos manda.

Pago 2750NPR, cada lata de atún cuesta 200NPR y me he comido dos. La habitación 600NPR. En algunos lugares no se paga, pero en este si.

Nada más salir del alojamiento, cuesta arriba. Una subida que no para hasta 1000 metros más arriba. No es dura si se toma con calma.


Abandonando el pueblo.

Antes de salir del pueblo hay un templo, y después un colegio de primaria. Al menos los niños de aquí pueden ir al colegio a terminar la primaria. Si luego quieren y pueden seguir estudiando, tendrán que ir a Katmandú, durmiendo en la capital.

300 metros más arriba encontramos otro templo, pequeño. Seguimos subiendo. En seguida nos metemos en la sombra de los enormes árboles, si miramos hacia atrás, podremos ver el gran cañón de Langtang, de donde venimos. Una vez terminamos de subir el bosque, habremos alcanzado los 3000 metros de altura, encontraremos una casa de té y si volvemos a mirar hacia el valle de Langtang, veremos Lama hotel escondido entre los árboles.

En el mirador que hay, si miramos a nuestra derecha, hacia abajo, se ve perfectamente la ruta del Tamang Heritage, de fondo, unas magníficas montañas nevadas, y más a la derecha, las cimas pertenecientes al Tibet.

Mirador con el Himalaya de fondo.

Desde el mirador.

Volveremos a meternos dentro de un bosque, los rayos del sol atraviesan las ramas hasta llegar al suelo, algún riachuelo con restos de helada y el sonido de cuervos. Es un lujo poder caminar por aquí.

En una hora más o menos alcanzaremos Chandanbari. En total han sido 4:30 horas.

El lugar está desolado, los árboles, debido a la tala, han dejado paso a matorrales. Hay unos 6 alojamientos, una fábrica de queso, y una tiendecita pequeña. Por aquí volveremos a pasar de vuelta para llegar hasta Dhunche, dentro de 2 días.

Aquí no hay mucho que hacer, no hay casas de habitantes, los únicos que viven son los de los guest house. Ahora mismo debe de haber 7 extranjeros más.

Por la tarde se ha levantado un viento considerable, te hiela el alma. En el valle las nubes suben hasta casi nosotros, justo antes, vuelven a descender. Algo bueno que tiene este lugar es que se puede ver la puesta de sol, al contrario que desde el trekking de Langtang.

Desde aquí disfrutaremos con las puestas de sol.


Por supuesto, al llegar la noche continúo con las fotografías nocturnas. Al no haber contaminación lumínica casi apreciable es más fácil realizar estas tomas.

Uno de los dos lodges de la zona bajo un manto de estrellas.

Mañana llegaremos hasta Gosainkunda, cerca de 1000m de desnivel positivo.

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