viernes, 27 de junio de 2014

07 – Singe, el guía



No he podido ducharme porque las placas solares estaban rotas. El amable recepcionista me ha ofrecido dejar mis cosas y volver más tarde a ver si se había solucionado el problema, así que me he ido a dar la última vuelta por la estupenda ciudad de Bhaktapur.

Mujeres caminando hacia el mercado.

La gente camina con rumbo definido, los turistas se aglutinan fotografiando cualquier cosa, sobre todo un par de grupos de japoneses que ya tengo fichados por haberlos visto antes. Se pasean con dos cuerpos de cámara, una réflex y una sin espejo. Siempre tengo curiosidad de ver sus fotos, suelen ser de gatillo fácil, y prácticamente a todos los que veo, llevan dos cámaras.

Sigo caminando sin rumbo. Me fijo como fuman las mujeres. Ponen el cigarro entre los dedos, cierran las manos una sobre la otra y por el hueco que queda entre los dedos gordos meten los labios y aspiran.

Muchos hombres, ancianos, suelen estar tirados en las aceras, algunos hacen grupos y juegan a las cartas. Juegan con las mismas cartas que el póker. Van tirando cartas en medio del círculo y van formando escalera de los diferentes palos, el que se quita todas las cartas gana. Van apostando con unas piedrecillas, desconozco si tienen algún valor, aquí nunca se sabe.

Con los primeros rayos de sol, disfrutan de la cálida mañana.

Hay niños que tienen una especie de carro con ruedas grandes y de aproximadamente un metro de largo, donde cargan diferentes productos como frutas y hortalizas.

Caminando he visto una tienda de cambio que ofrecían 1 rupia más que en los otros sitios, así que si cambio 133€ me darán 1€ más, jajaja.
Usando la cabeza para transportar carga.

Vuelvo al hotel y no es posible ducharse, pago 1500NPR por el alojamiento y 235 por el desayuno, que estaba compuesto por una tortilla francesa, un chocolate caliente, zumo de mango, tostadas y una mezcla de patata, cebolla y tomate al horno. Me voy dirección a la estación de autobuses, si es que se puede llamar así, no sin antes comprar unos bolsitos para unas amigas y unos collares. Cada bolso 100NPR y los collares 200NPR. Supongo que podría haberlos sacado más barato, pero estamos hablando de menos de 1 € por los bolsos y 1,5€ aproximadamente por los collares.

Durante el camino me ofrecen llevarme en taxi, a lo que respondo que si es más barato que el bus, que adelante, en seguida me dejan en paz. Un taxista me ofrece llevar por 600NPR, así que ya sabemos lo que cuesta volver a Katmandú en taxi.

En 6’ caminando llego a Lamuga Pokhara, un estanque que se utilizaba para beber, bañarse y hacer rituales religiosos. De aquí hasta la estación no hay más de 1’.

La estación queda a la izquierda, unos autobuses de unos 7m son los encargados de llevar a las personas a diferentes lugares. Bastante incómodos, pero por 25NPR ¿que se puede pedir más?

Después de 30’, se ve que el tráfico funciona bien hoy, me bajo no se muy bien donde. Cojo un taxi por 300NPR y me deja en la puerta del hotel en 10’. No estaba muy mal orientado.

Para comer sigo haciendo caso a la guía y acabo en el Road house café, un sitio con encanto, donde te puedes pasar un buen rato disfrutando de la red wifi y degustando algunos de sus múltiples postres.

Una pizza de horno de leña con peperoni, champiñones y una cola, menos de 1100NPR. Esta pizza si que estaba buena, la única pega es que chorreaba aceite por todos lados.


A las 17 aparece mi guía, Singe, un tipo bajito que habla algo de español. Me explica la ruta y le pago, 15€ por día al guía y 10€ por día al porteador. Mañana a las 6:15 estará en el hotel para que vayamos a la estación de autobuses dirección Syabrubesi, al norte de Katmandú. En total serán unas 8h de autobús.

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