jueves, 8 de agosto de 2013

Día 07 – Rovaniemi a Kiiminki – 280km – 9 horas




Esta mañana nos hemos encontrado una excavadora trabajando, o eso parecía, porque solo hacía pasadas una y otra vez como si estuviera aplastando la carretera de tierra con las cuatro ruedas.


Antes de irnos de Rovaniemi, hemos querido visitar un centro comercial para ver precios. En toda la ciudad hay tres centros comerciales. En el que hemos estado había tiendas como H&M e InterSport entre las más conocidas por nosotros.

Hay una tienda que se llama Stadium donde se pueden encontrar cosas a precios buenos. Tienen su propia marca y la ropa parece de calidad, ya os contaré si pasan la prueba de este verano, he comprado dos camisetas de manga corta muy finas, además de unos mini crampones a modo de suela para usar en zapatos normales.

Los diferentes modelos de zapatos también daban ganas a comprar alguno, pero los precios no eran del todo muy diferentes a España. Igual pasa con los precios de H&M e Intersport, no hay prácticamente diferencia.

Dentro del centro comercial hay oficina de correos donde poder mandar postales y/o cartas, hay papelería, librería con libros en sueco, finlandés e inglés, una especie de ferretería donde también venden una imitación a la GoPro, carcasas para móviles, alguna mochila para fotografía Lowepro y un sin fin de utilidades para el hogar y el jardín. Si tenemos tiempo, merece la pena parar y estirar un poco las piernas.

Antes de salir de la ciudad paramos en la Shell para rellenar agua y disfrutar un poco de la red wifi. En esta gasolinera nos ha costado mucho llenar el depósito de agua. Por lo que me he ido fijando las mangueras son súper cortas, suuuper cortas. Por lo general miden un metro y te llega justo al depósito dejando un margen entre el armario donde está la toma y la caravana de tan solo 30 o 40 cm. Es esta gasolinera la manguera no llegaba ni a salir del armario, menos mal que en la caravana tenemos una manguera para ducharnos fuera, supongo que para usar en verano, porque con estas temperaturas es muy difícil hacerlo, y haciendo un empalme a mano, hemos podido llenarlo. Es aconsejable llevar desde España un metro de manguera y un adaptador de 10mm de diámetro.

Partimos hacia la aldea de Santa Claus, ya que estamos aquí nos apetecía visitarla.

O lo que es lo mismo...66º 32' 35"

El lugar es impresionante, espectacular. Ver la cara de un niño al visitar esta aldea no tiene que tener precio, bueno si, solo la foto cuesta 25€, si quieres un video en un USB de cuando entras y cuando estás con Papá Noel, la cifra sube a 49€ y si quieres 5 postales con la foto preparar 30€.

La aldea es un lugar lleno de tiendas de suvenires donde puedes encontrar desde tazas y platos, hasta imanes, pegatinas, gorros…La casa donde está el viejo gordito es grande, de madera, cuando entras te encuentras los buzones donde las cartas de los niños se guardan.

Detrás de esas puertas se encuentra Papa Noel.

Tras atravesar la puerta un pasillo oscuro con una proa de un barco será lo que veremos. Iremos andando por el pasillo atravesando trozos simulados de hielo, con una melodía acorde, para llegar a la gran sala donde Papá Noel y los duendecillos tienen el inmenso reloj con el que ralentiza el tiempo para que le de tiempo en una sola noche a repartir todos los juguetes de los niños que han sido buenos.
Subiremos unas escaleras y veremos en las paredes diferentes fotos de niños junto a Papá Noel, hasta llegar a nuestro destino.

Una vez atravesemos ese umbral, aparecerá el duendecillo fotógrafo y a su derecha estará Papá Noel, sentado en su sillón, esperándote.

Podrás charlar todo lo que quieras con él, habla un poco de español, eso si, ni una sola foto podrás realizar. Cruzamos cuatro frases y salimos de allí.

Atrás dejamos la aldea y partimos a Tornio para poder así pasar a la ciudad sueca de Haparanda, que está unida con Tornio por unos puentes.

La elección de este destino era solo por comer en el restaurante de Ikea, además de poder ver los productos que tienen para comprar. Tras poco más de una hora llegamos a Haparanda.

Justo en frente del Ikea hay un outlet de Haglöfs. Los precios no eran para tirar cohetes.

Este Ikea es enorme, en comparación con el de Palma. Por compararlo con un hipermercado de la isla, podría decir que es como Alcampo, en Marratxi.

Siempre que voy de viaje me sorprende que casi todo el mundo habla inglés, mejor o peor, pero lo hablan, sin embargo en Suecia no ocurre esto, al igual que en España, ya no me siento que vivo en el único país, junto con Italia y Francia que no habla inglés.

No nos costó entendernos ya que nos atendió una brasileña y el portugués y el español son parecidos. Los precios más baratos que en España, en algunas cosas hasta un 33% menos, además de haber muchas más opciones de compra.

Algo que me sorprendió fue que si pagas con tarjeta es más barato que si pagas en efectivo.

Según leí hace poco el gobierno sueco está intentando retirar la moneda como tal de la circulación, quiere tener controlado todo el gasto que realizan sus ciudadanos y así evitar el dinero negro entre otras cosas. Espero que España no tenga esta “genial idea”, porque, no se nuestro país vecino, pero en el nuestro la posibilidad de que nuestro dinero en el banco quede intervenido le está pasando por la cabeza a más de uno, de ahí la cantidad de divisa española que está saliendo del país.

Tornio es una ciudad grande, de más de 23000 habitantes, está al lado del enorme Tornionjoki, un río donde en esta época había unos cascotes de hielo ocupando varias decenas de metros que reducía su anchura considerablemente.

Continuamos conduciendo por la carretera E75, que por cierto, no había hecho mención hasta ahora, pero las carreteras, sobre todo las principales, están llenas de radares fijos, suerte del gps que nos dejó Timo, el de Maxcaravan, que nos iba avisando de prácticamente todos. Esta E75 está especialmente plagada de ellos.

Tras poner gasolina en una Shell, 95€ a 1,394€/l llegamos a Kiiminki, donde pasaremos la noche. Es una ciudad bastante tranquila, al menos hoy. Estamos en el aparcamiento de un centro comercial, el SuperMarket, con tomas de corriente, muy tranquilo. Si nos pusiéramos de espaldas a la entrada, a mano derecha a unos 200 metros hay un puente que nos ayuda a pasar un riachuelo, después de ese puente hay un río desde donde podemos ver unas puestas de sol preciosas.

Relax.

Anterior         Siguiente

0 comentarios:

Publicar un comentario