lunes, 31 de diciembre de 2012

5 dias de safari en Kenia. Elegir safari.



LA AVENTURA DE ELEGIR SAFARI

Cuando buscas información a contra reloj para poder hacer un safari de 5 días, sabiendo que tienes que volver a Addis Abeba para volar a España la cosa se complica. La directora del hotel Júpiter Guest Resort nos ayudó bastante, incluso vinieron al hotel una agencia que nos dió un precio por teléfono bastante inflado. Le indiqué a la directora que tenía safaris por 1000$ con otra empresa. La astuta directora me hizo mostrarle el itinerario de la otra empresa y hablando con la otra agencia, al final nos dejaron el mismo precio.


La agencia es www.alltimesafari.com y nos ofreció el siguiente itinerario.

Día 1 – Lago Nakuru National Park – Nakuru lake. Alojamiento en ChesterGuest Hotel Nakuru, y como lo denominan ellos, game drive que es el paseo en coche por la reserva o el parque en cuestión a ver animales.
Día 2 – Lago Naivasha Naivasha lake. Alojamiento en Fish Tagle Inn Naivasha. Aquí no estaba incluido un paseo en bote para ver diferentes aves. Visita de Hells Gate National Park.
Día 3 – Masai Mara – Alojamiento en Olmoran luxury Tented camp.. Un game drive al atardecer.
Día 4 – Masai Mara – Todo el día de game drive.
Día 5 – Vuelta a Nairobi

Pelícanos en el lago Naivasha. Panorámica. Canon 300 f2.8 IS..

Todo esto por 995$ con una van para dos y para el de la habitación individual un suplemento de 125$. Desayuno, comida y cena incluido, 2 botellas de agua por día y persona. Luego nos dimos cuenta que se paga lo mismo por una doble que por una individual, incluso, en la individual caben dos personas.

Datos de la agencia:

Samuel Kipchumba
Scripture Misión House, Hurlingham
P.O. Box 6717, 00100, Nairobi, Kenya
Tel: 254=20=2106363

Después de mucho mirar elegimos hacer el safari con Planet Safari, www.planetkenyasafaris.com que nos ofreció algo por el estilo,  la diferencia es que el suplemento de 1 persona no existía. Aunque era 5$ más caro y sin bebidas.

Maldito el día que contratamos con Planet Safari. Todo parecía muy profesional, trato amable, como ya estábamos escarmentados de Etiopía y para evitar similitudes le informé de lo ocurrido en Etiopía más que nada para que entendiera que venía jodido de otro lado y que no jugara con nosotros.

Lucy W. Njaaga nos enseñó el vehículo, los alojamientos, todo por foto, no había dudas, era todo perfecto.
Cuando nos recogieron en el hotel para ir al centro de la ciudad, donde tienen oficinas, además de en el aeropuerto, nos recogió una van, como denominan ellos a las furgonetas tipo transporter, de 9 plazas, con techo abatible para poder ver bien y hacer fotos a los animales, muy destartalada, destrozada es el adjetivo más correcto.
Preguntamos si ese iba a ser nuestro vehículo, y nos dijeron que no, que había otro.
Después de pagar, lo repetimos, y Lucy W. Njaaga, la dueña, nos dijo que esa van no era. Al bajar de las oficinas y volver a meternos en la van, nos dijeron que no, que no era, pero no muy convencidos les dijimos que donde estaba el otro coche. Nos contaron un rollo y nos dijeron que en el lago Nakuru nos estaba esperando la van 4x4 y que esta nos llevaría solo hasta allí.
Nos lo creímos.

Por supuesto esa van fue la que nos hizo todo el safari, estuvimos pataleando y pataleando hasta que por cansancio nos la comimos con patatas. Lucy W. Njaaga, muy astuta nos dio una tarjeta y nos dijo “en estos teléfonos me encontraréis las 24h” intentamos llamarla varias veces y nunca se puso al teléfono.

Asumimos que teníamos que hacer el safari con esa chatarra, así que intentamos disfrutar en la medida de lo posible. No fue fácil ya que la van hacía mucho ruido, parecía que se iba a romper, las puertas no encajaban y a cada bache, muchos en los caminos de safari, sonaba un golpe de metal con metal muy incómodo, las ventanillas chirriaban todo el tiempo, entraba polvo hasta tal punto que tuvimos que taparnos la boca y la nariz por la imposibilidad de respirar. El techo abatible le faltaba un seguro y por dos veces se nos calló encima, con la suerte de que no estábamos de pie. Esto lo solucionó el guía con una cuerdecita, pero al ver el estado de la furgoneta lo siguiente en romperse podría ser la soldadura del seguro del techo, así que tampoco íbamos de pié salvo que no tuviéramos las manos a modo de seguro impidiendo que si se partía cayera sobre nosotros.

Por si fuera poco había veces que las marchas no entraban, rascaban como si no hubiera embrague, pudiendo ir solo en primera. Por culpa de esto perdíamos mucho tiempo. Las ruedas estaban desgastadas y eran de carretera no de tierra, nos quedamos atascados varias veces y cuando veía el conductor que iba a llover ponía la directa hacía el lodge o el campamento para evitar cualquier problema de quedarnos atascados.

También se sumó el problema de la batería, a veces arrancaba, a veces no.

Como si no fuera suficiente con lo anterior, al tercer día nos querían añadir a otra persona en la van. Tuvimos que ponernos literalmente agresivos, haciendo un poco de teatro tirando cosas al suelo y chillando, para que el chofer entendiera perfectamente que se iba a liar y acto seguido sin hacer la llamada de confirmación a Lucy W. Njaaga, la cual os recuerdo que no localizaba ningún día, nos dijo que la van sería para nosotros tres.

Después de tanta mentira y engaño, tanto en Etiopía, como en Kenia, he llegado a la conclusión de que los etíopes y los keniatas necesitan un golpe en la mesa y que casi usen la violencia con ellos para que te tomen en serio. En ambos países, hasta que no nos enfadamos y fuimos muy enérgicos no empezaron a entender las cosas. Sé que no se puede juzgar por una sola experiencia, pero este texto no es para una tésis, así que  me baso en los días que he estado en ambos países.

Os dejo un video de la van.




Finalmente, la furgoneta murió el último día dirección a Nairobi, y después de 3 horas de espera, el guía paró a un coche 4x4 que nos llevó hasta la capital, donde un hombrecillo de la agencia nos llevaría hasta nuestro hotel en Langata.

Podría seguir, solo os cuento las calamidades que se pueden llegar a pasar por contratar con indeseables y os sirva para nunca bajar la guardia. Ya se que normalmente nos pasa cuando estamos de vacaciones, pero para mi este viaje ha marcado un antes y un después. Cuando vaya de viaje no voy a hacer amigos nativos y la relación cliente-agencia será esa, nada de amistad, porque de una manera u otra te la van a clavar, de nosotros depende de hasta dónde.

Esa cara me quedó después del safari. León en el lago Nakuru. Canon 300 f2.8 IS..

LA RESOLUCIÓN

Como nos negábamos a quedarnos con las manos cruzadas y permitir que la maldita Lucy W. Njaaga nos tomara el pelo, cuando llegamos a Nairobi decidimos perder los dos días que teníamos libres, si hacía falta, en intentar recuperar el dinero del safari.
Fuimos al Ministerio de Turismo de Kenia como nos aconsejó la directora del hotel Júpiter Guest Resort al llamar ella misma a una agencia de safaris y pedirle consejo. Quedó muy sorprendida y enojada por lo que nos había pasado y reaccionó positivamente con nosotros.

El Ministerio de Turismo de Kenia está en la ciudad y el estado es bastante lamentable. Después de preguntar y preguntar nos atendió un tipo con traje en su despacho, le relatamos lo sucedido y nos dijo que teníamos que presentar una carta contando el suceso, acto seguido ellos llamarían a la agencia de safaris y mediarían para encontrar una solución. Ante esa respuesta decidimos ir buscar a Lucy W. Njaaga a la oficina de la ciudad y si no estaba, al aeropuerto.

Al llegar a las oficinas, estaba un chico que nos llevó el día anterior al hotel, le hicimos entender que queríamos hablar con Lucy W. Njaaga, si no aparecía nos iríamos al aeropuerto con los vídeos y fotos de la furgoneta y se la enseñaríamos a todos los posibles clientes que pudieran aparecer.

Después de 90’, poner malas caras, insistirle a que llamara a Lucy W. Njaaga, apareció John K. Ndung’u, que por lo que pude entender es el socio de la pájara Lucy W. Njaaga. Cuando empezamos a explicarle lo sucedido, el tipo flipaba, nos decía que el hablaba cada noche con el guía y que el guía no le había indicado nada de ningún problema. En cuando le enseñamos algunos vídeos y algunas fotos la cara del tipo se transformó, no se lo podía creer (también puede ser que sea un excelente actor)

Nos estuvo contando que eso no era bueno para su negocio, que no tenía ni idea de que la furgoneta fuera un trasto. Nos dijo que hubiera sido fácil cambiarla por otra, ya que por el camino tenían a diferentes guías con diferentes vehículos que nos podrían haber cambiado, ya que ellos estaban de vuelta. Finalmente no me quedó muy claro quien fue el culpable de todo esto, si el guía, supongo que si no hacía el viaje con la van perdería el salario, o la compañía de safaris. De un modo u otro en mi opinión salimos perdiendo, porque la cantidad de polvo que tragamos con la furgoneta, el ruido insoportable que nos proporcionó un dolor de cabeza y la incomodidad no fue recompensada con el dinero que nos dio.

Aún así tengo que decir que nos dio el dinero perteneciente al guía y a la van, descontándonos las entradas a los parques y los alojamientos. En este sentido se portó bien porque no nos engañó, nos enseñó las tarifas de los hoteles para las agencias y por otro lado pude comprobar el precio de las entradas a los parques.

De todos modos, en vez de pagar 1000$ por el safari cada uno, pagamos 885$, y el daño sufrido no tuvo ninguna recompensa, pero algo es algo. Eso sí, le sacamos que pagara el taxi que teníamos contratado durante todo el día que le costó 4000 Kes y el transporte al aeropuerto que eran otros 1500 Kes.

Dirección Ministerio de Turismo de Kenia

Utali House, Off Uhuru Highway
P.O. Box 30027, Nairobi


ANTES DE CONTRATAR CON UNA AGENCIA EL SAFARI

Ya hice un safari en el 2005 en Tanzania, no tuve ningún problema, y eso que contraté en la calle, pero con este los tuve todos. Os detallo una lista de lo que ahora se y exigiré en un futuro que os puede servir.

-       Ante todo buscar referencias por Internet, si no es posible como fue en nuestro caso no pagar ni dejar depósito hasta confirmar las siguientes cosas.
-       Ver el coche que os llevará de safari. No vale una foto, ni tampoco que os enseñen uno cualquiera, ver el  os llevará, que esté perfectamente, incluso que os lleven a dar una vuelta y que coja baches. Estos vehículos si están bien no tienen que hacer ruido, un ruido durante horas puede ser muy molesto. Además comprobaréis la suspensión, algo muy importante en un safari.
-       Que las ventanillas y puertas cierren a la perfección. Una ventanilla o puerta en mal estado es entrada de polvo seguro, si tenéis asma, problemón, y si no tenéis asma, se puede complicar vuestro sistema respiratorio.
-       Los neumáticos, que tengan dibujo y que sean de tierra. Meteríais un coche cualquiera con ruedas de ciudad a hacer el Paris-Dakar?? Yo no.
-       Si os piden un adelanto, que os lo pedirán, evitar darlo, decir que no tenéis encima, que está en el hotel, pensar cualquier cosa pero no darles dinero. Una vez dado, estáis en sus manos.
-       Solicitar una copia de la ruta elegida, es la única manera de saber ciertamente lo que habéis contratado y la única manera de demostrar que tour vais a hacer.
-       Solicitar copia del pago de lo contratado. Útil en caso de que algo vaya mal y tengáis que reclamar.

Algo que no creo sea posible pero yo al menos lo intentaré es pagar por día. Es una manera de que si algo no va bien, se corta el grifo.


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