domingo, 4 de noviembre de 2012

Etiopía, conociendo a las tribus del valle del Omo. 5


De Jinka a Turmi - 117km - 3 horas.

La carretera continúa mala, una pista de tierra que al paso de los pocos vehículos que llegan hacen levantar polvo. Atravesamos grandes campos de algodón.

El paisaje cambia radicalmente, de pasar a estar en zona con mucha vegetación y húmeda pasamos a zona árida, con acacias y vegetación desértica. En la carretera polvorienta continuamos viendo los pastores con sus rebaños, de cabras, ovejas o vacas con joroba que a su paso van dejando los márgenes de la carretera sin vegetación.


Tuve la suerte de ver un varano, iluso de mi, pensé que podría ver más y que pararía más adelante para fotografiarlos, pues no vi ninguno más.

Durante el camino nos cruzamos con algunas personas pertenecientes a las tribus kara y hamer.

Turmi  es base para ver las tribus de los kara  y los hamer, además de la ceremonia del salto deltoro.

En Turmi no hay mucho que hacer o ver sin vehículo propio. En el pueblo montan un mercado diario donde intercambian alimentos y utensilios. Puedes ver kara y hamer, además de los habitantes de Turmi.
Los niños siguen pidiendo Birr, el algo muy agobiante, no puedes ver como realmente son.

En el pueblo de Turmi no encontrarás ni carne ni pescado, y fruta más bien poca, naranjas y una fruta suya de tamaño de un huevo de color oscuro y sabor a naranja que según el guía es buena para el estomago.

El alojamiento tampoco es gran cosa, hay un camping que por 125 Birr de te dejan montar la tienda, dispone de duchas en muy mal estado y baños es peor estado. Hay zona de árboles donde podrás escuchar diferentes aves y monos.
En un lado hay un río que en esta época estaba seco, algunos locales, con ayuda de una pala quitaban la arena o sedimento del río haciendo agujeros para después con una bomba sacar agua y meterla en botellas de plástico, normalmente amarillas, las cuales compraban o compran en los mercados.

Un alojamiento de más calidad es el Buska Lodge, que por 75$ la individual y 105$ la doble, te puedes alojar, desayuno y cena incluido, aunque con duchas y baño compartidos. El pancake está malo, pero los huevos con patatas fritas saben a gloria.

Tanto en el camping como en el lodge hay pulgas, además de mosquitos, yo preferí dormir en tienda ya que una vez asegurado que no hay nada dentro, cierras y listo, a dormir tranquilo.

Las hamer se van dejando ver con sus cabellos rojizos que consiguen gracias a untarse barro y grasa En las piernas llevan como cascabeles que van haciendo sonar a su paso. Por debajo de las rodillas llevan  especie de pulseras de color plata y la vestimenta es de pieles de animales que les cubren sus genitales y poco más. Exceptuando algunas que tienen camisetas de turistas que les cubren los pechos, la mayoría lleva esta zona descubierta, solo semi tapada por abalorios. En las muñecas también llevan pulseras, bien apretadas hasta casi el codo, también añaden más después del codo. Algunas de ellas llevan sujetadores.

Sin embargo los hombres hamer van con una especie de pareo que les llega por encima de las rodillas de diferentes colores como rojo, negro, azul, aunque prácticamente en  todos has de intuir el color original de la cantidad de suciedad que llevan encima. Los más “modernos” llevan calzoncillos, al igual que las mujeres creo que no les han dicho que estas ropas se llevan por debajo, aunque no creo que les importe mucho. Llevan el pelo muy rapado, algunos con formas.

Tribu perteneciente a los kara. Al igual que los mursi, están armados.

A nosotros nos dijeron que tal vez veríamos una ceremonia del salto del toro, que solo se hace una vez al año y que preguntarían al respecto a ver si teníamos suerte.

En mi opinión, se lo dicen a todo turista, pero lo que pude presenciar es algo que me impactó, no he visto nada igual en ningún país.

La ceremonia del salto del toro se realiza una vez al año y son los hamer los que la “disfrutan”.



<Anterior                                    Menú                                Siguiente>

0 comentarios:

Publicar un comentario