jueves, 8 de noviembre de 2012

Conociendo a la tribu de los mursi.




Habitantes del valle del Omo, en el Parque Nacional de Nechisar, esta tribu fue expulsada con engaños de sus propias tierras. Podéis ampliar información aquí y aquí.

Se calcula que unas 5000-10000 personas pertenecen a esta tribu africana. Se dedican al pastoreo vacuno, agricultura, sobre todo cereales y a recolectar miel. Su idioma es el mursi y su religión es el animismo.



El animismo engloba diversas creencias en la que los objetos o cualquier elemento del mundo natural tienen alma y son venerados o temidos como si de dioses se trataran. Más info sobre esta religión

Lo más característico de esta tribu es la colocación de un plato en el labio inferior por parte de las mujeres.


Esta mujer tiene que valer mucho por su tamaño de plato.

La costumbre dicta que cuando una mujer alcanza la edad de veinte años, se le hace un corte en el labio inferior. Durante los años siguientes ese agujero se va estirando hasta que se consigue un agujero de tamaño considerable para insertar un plato de barro. Este plato en su parte exterior tiene una especie de surco alrededor a modo de polea y es donde se alojará el labio.

Lo ideal es que el labio debe ser capaz de pasar por la cabeza. Cuanto más grande es el plato, mayor será el valor de la mujer a la hora de casarse. Algunas consiguen que paguen por ellas 30 cabezas de ganado.

Al contrario de lo que se pueda pensar, las mujeres mursi no llevan el plato continuamente puesto, es incómodo para comer e incluso para hablar como podéis imaginar.

El labio queda colgando, dejando ver la parte inferior de la mandíbula sin los incisivos ya que también los extirpan. Es impactante ver tal aberración.


Mujer mursi sin el plato.

Cuando dan el paso de niña a mujer se practican unos orificios en los lóbulos de las orejas. En dicho agujero se pondrán otros platos de tamaño menor mientras permanezcan solteras. Con este paso se marca el inicio de búsqueda de marido.


Niños. A la niña de la derecha se le pude ver como tiene un plato en el orificio del lóbulo.

Además de este plato labial, también adornan sus cuerpos con diferentes plantas o frutos que recogen del campo.

Es común ver a las mujeres con preciosas hojas verdes de árboles, formas realizadas con barro encima de la cabeza. Recuerdo que no tienen el pelo largo. Las que pude ver llevan el pelo muy rapado, igual que los hombres.

También se pintan el cuerpo a modo de mural. La verdad es que consiguen unas formas atractivas, dotando al cuerpo de una belleza particular. Es una manera de seducción.

Las escarificaciones y mutilaciones que se infligen son signos de fortaleza y valor para el hombre y belleza para la mujer. Esto no es solo típico de los mursi. En la cultura americana los aztecas y los mayas se practicaban estos cortes. En nuestra cultura actual, hemos recuperado esta forma de auto lesionarse con fines estéticos.
 Detalles de escarificaciones en el cuerpo de una mujer mursi.

Normalmente la familias que van a unirse en matrimonio pactan o negocian un precio para la dote. Dicha dote suele componerse de un número determinado de reses y panales de miel. Desde hace unos años, y con motivo de las diferencias que esta tribu tiene con las vecinas, es normal regalar un Kalashnikov al padre de la novia.

Los mursi se alimentan de la leche de sus vacas, su carne y de los cereales que cultivan como el trigo. La miel forma parte de su dieta. Y algo menos exquisito, la propia leche de las vacas que consiguen extraer pinchándoles una vena. Pude verlo en directo y es impactante.

Desde hace 4 años los mursi comenzaron un proyecto comunitario de turismo.

En mi opinión es una manera de que el dinero que ahora se está pagando a los tour operadores y guías externos, se quede en la aldea mursi. Si hubiera conocido esta opción antes de mi viaje no hubiera dudado en acampar con ellos alguna noche. Algo con lo que me quedé con muchas ganas fue de relacionarme más con la población de las tribus.

Los Mursi mantienen la tradición de la dunga. Esta fiesta es una batalla entre los hombres, normalmente los jóvenes, que van provistos de unos palos largos. Con los palos se van golpeando hasta que hay un vencedor. El victorioso guerrero obtendrá el derecho a escoger esposa y sobre todo el respeto de los contrincantes.

Los hogares de esta tribu son chozas realizadas con vegetación, con forma de medio huevo y bajas. La puerta es de dimensiones reducidas, no superando los 70 cm de altas y los 50 de ancho. Al ser la puerta tan pequeña y no disponer de ventanas, cocinan fuera de la casa. Duermen en el suelo y los pocos utensilios que puedan tener los guardan dentro de su casa.


Casas mursi.

Su economía estaba basada en el trueque, que conseguían mediante sus reses, la miel, o la agricultura. Hoy por culpa de los constantes traslados que sufren por el gobierno etíope, por la reducción de su espacio para que el ganado pueda pastar o ellos puedan cultivar están basando su economía en el dinero. Dinero que consiguen gracias a los turistas que van a visitarlos.
Te cobran 2 Birr por una foto a un niño, 5 Birr por una foto a un adulto y 7 Birr por los dos juntos. El dinero se les da individualmente una vez haces la foto.
También se paga por visitar la aldea, 100 Birr, 50 Birr por un ranger, obligatorio para visitar a los Mursi, 100 Birr por un guía local.

 Hombres mursi descansando en los límites de la aldea.

Nunca había pagado por una foto. Recuerdo casi todas las oportunidades que he tenido para retratar a alguien que por pedirme dinero no he accedido perdiendo así "la foto". Una vez en Marruecos había un hombre con su pañuelo en la cabeza de color negro, la barba blanca poblada y una cara castigada por el paso del tiempo y la dureza de su propia vida, en Imlil. Hubiera sido una estupenda fotografía, pero al solicitarme dinero, me negué en rotundo.

Los mursi están perdiendo su capacidad de sobrevivir manteniendo sus tradiciones, sus costumbres, perdiendo sus campos de cultivo y pastoreo, la única manera que han sabido encontrar para subsistir es con ayuda del turismo. Esta vez ha sido la primera que he accedido a pagar a alguien por fotografiarlo. Ya comenté en el viaje aEtiopía que toda la población solicitaba dinero por foto, me negué siempre por el motivo que podéis leer en el propio mensaje, pero para las tribus, ha sido diferente.


Hombre mursi, adornado con sus mejores ropas y el palo para la Dunga.


4 comentarios:

  1. Unas fotos muy bonitas y una descripcion muy coherente de la situacion de las tribus,gracias.

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  2. De nada, a ti por contestar. Un saludo!

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  3. Hola Raul,

    Comprendo lo que cuentas sobre pagar las fotos, me encontré en las mismas en etiopia y otros lugares pero no con los Mursi. Tuve la suerte de llegar como invitado y amigo, conviviendo con ellos por unas semanas. No me cobraron nunca ni una foto y personalmente te puedo decir que no necesitan del dinero del turismo para nada.. Tienen rebaños, campos de cultivo en las tierras altas y dinero de sobra para comprar rifles..
    Piden dinero para sacar algo del "invasor". Ellos ven al turista como un ente extraño, se genera un gran desequilibrio y para ellos es parte un juego y parte sacarle algo al extraño.
    La gran mayoría las fotos sobre Mursi son "falsas" en el sentido que ellos nunca se ponen esos atuendos.. por ejemplo el típico colgante de colmillos que se ve en muchas fotos lo lleva la vaca líder del rebaño, nunca una persona! Lo hacen, literalmente para reírse a su manera del "farangi". Te aseguro que les vi reír a gusto cuando venían turistas al poblado. Nunca llevan sombreros exóticos de frutas ni mazorcas y raras veces se pintan si no es por las fotos. Lo único cierto son las escarificaciones y los platos, que cuando el poblado está tranquilo de vez en cuando las mujeres los usan. Lo demás se lo inventan parra reír.
    Personalmente pienso que al contribuir a ese juego no gana nadie.. lo he hablado con ellos numerosas veces y algunos ya comprenden. Espero que el proyecto de autoregulación del turismo vaya avanzando, aún que está muy complicado pues la agencias de Addis se ponen muy duras y a veces resulta complejo colaborar con ellos.. pero estamos trabajando en ello. Deseo que cada vez mas gente se sume a un turismo responsable cuando de tribus se habla.

    És todo un tema, al cual veo estoy muy sensible..

    Un abrazo.

    Marc

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    Respuestas
    1. Hola Marc, te agradezco tu comentario. Como pudiste vivir con ellos durante unas semanas? Tuvo que ser una experiencia inolvidable.
      Un saludo!

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