domingo, 4 de noviembre de 2012

Addis Abeba.


COMO SALIR Y LLEGAR AL AEROPUERTO

Para salir cogimos un taxi. Tardo 20’ para legar al hotel Ras Enterprise, en el centro de la ciudad. Nos cobró 150 Birr, 6 €. Como anécdota, cuando salimos del hotel un día para ir a cenar un taxi nos dijo 300 Birr, le indicamos que no y buscamos otro taxi, cuando lo vimos el primero se puso como una furia y empezó a hacerle señales de que no, que éramos suyos, menos mal que el otro pasó de él y nos cogió por el precio estipulado. No pude resistirme debido al quemazo (ya leeréis más adelante) que llevaba y le saludé cortésmente desde la ventanilla al pasar por delante de él.


ALOJAMIENTO EN ADDIS ABEBA

Nosotros nos alojamos en el Ras Hotel Enterpriserashotel@ethionet.et , la página web está desactualizada al igual que los precios. Por una doble y una individual pagamos 1278 Birr. A día de hoy el cambio es 1$ - 17,9635 Birr, 1€ - 23,04 Birr.

El hotel está bastante bien por el precio, es limpio y tranquilo, a no ser que haya una boda en el restaurante de la segunda planta que entonces la cosa cambia, conviene preguntar. El aspecto es viejo, y según Jonás, un viejecillo del que os hablaré más detalladamente después, que nos hizo de guía el primer día por la capital, fue del ministerio de defensa italiano. Justo en frente del hotel tenemos una oficina de Ethiopian airlines y dos bancos.




Habitación Hotel Ras Enterprise. Samsung galaxy SII

Un té con leche en el hall costó 12 Birr, 50 céntimos de €.

Dispone de Internet wifi solo en el hall. Algo que me pareció curioso es que para conectarte te ponen ellos la contraseña y después del tiempo pagado te piden el aparato en cuestión y te la borran. El precio de 1 hora es de 24 Birr, 1€. A mi me pasó que después de una hora me pidieron el móvil y me borraron la contraseña. Les pedí que me volvieran a vender una hora más y me dijeron que no, que como estaban a punto de cerrar no podían, querían que pagara 6 horas, que por cierto no saben sumar porque de 19:00 a 8:00 no van 6 horas, pero bueno. Les dije que no que solo necesitaba una…al final tuve que pasar por el aro, eso sí, aquí tenéis la contraseña wifi para Ras hotel Enterprise TAMIRU@ETH todo mayúsculas. Yo tuve problemas para conectarme con el portátil y con el iphone 4, sin embargo con el galaxy S3 y otra persona con el ipad 2 pudimos sin problemas.

INFORMACIÓN ÚTIL

Hay tres horas más que en España.
El transporte nos lo ofreció la compañía etíope con la que contratamos el viaje por la ruta sur, Sora Tours, Osman es el que responde a los correos.

El precio de tres vuelos, Addis Abeba-Gondar, Gondar-Lalibela, Lalibela-Addis Abeba nos costaron 134€ con opción a cambiar horarios y días. Aceptan Visa, Amex y Master Card y hay varias oficinas en la capital. Además si cancelas los billetes te cobran solo 5$. Nosotros cancelamos y no tuvimos ningún problema.

ADDIS ABEBA

El poco tiempo que he pasado en Addis Abeba ha sido el suficiente, apenas 24h.

Es un lugar bastante sucio, con basura por todas partes, muchas construcciones haciéndose o sin acabar.

La gente camina o deambula por la carretera, algunos aparentemente con rumbo fijo, otros sin él.

Se ve mucha pobreza, demasiados con malformaciones, mutilados o ciegos buscan alguna limosna de los propios etíopes, porque durante las más de 6 horas que estuvimos caminando por la capital con Jonás solo vimos a 6 personas de color blanco y todas ellas en la terraza de un hotel. Así que no creo que pidan a los turistas.

Como este chico, había decenas tirados en las calles.

Si es cierto que nada más salir del hotel y caminar 100 metros nos abordaron niños pidiéndonos dinero y ofreciéndonos pañuelos de papel, menos mal de Jonás que los iba disuadiendo para que nos dejaran en paz.
Durante todo el camino, 6 horas, descontando 2 para comer y beber algo, tuvimos a diferentes niños y adolescentes pidiendo limosnas a nuestro alrededor.

Muchas niñas o mujeres jóvenes cargadas con sus hijos a cuestas pidiendo en cualquier trocito de acera o semáforo. Todavía recuerdo la imagen de los labios de una madre rozando la parte trasera de la cabeza de su bebe, no tendría más de 1 añito. Esa imagen me transmitió  mucho, su madre aún sin tener nada, daba esperanza a su hijo.

La gran cantidad de chabolas construidas con hojalata y cualquier cosa que pueda imitar a una pared me hacen recordar imágenes de los años 80 cuando era yo un niño de la hambruna que asoló al país.

El aire de Addis Abeba es difícil de respirar, en menos de 1 hora caminando mi garganta empezó a estar irritada, la gran cantidad de furgonetas que transportan personas, taxis y vehículos varios no ayudan a que la atmósfera sea respirable, además, si sumamos la cantidad de polvo que hay,  es aconsejable llevar un pañuelo o mascarilla para protegernos.

Cruce de calles cercanas a la Piazza.


Hay un hotel situado en la Piazza desde el cual hay unas bonitas y elevadas vistas de parte de la ciudad, el hotel Hermon en Arada K.10. 1 cerveza St. Georges 16 Birr, 1 Coca Cola 10,50 Birr.

El cielo de la capital está lleno de águilas que sobrevuelan la urbe dando la sensación que en cualquier momento van a hacer un picado para coger a los pequeños niños que vagabundean por la calle.

La comida Africana en general no es de mi agrado, pero hay que probarla, así que para cenar y antes del viaje al Sur donde no sabía que podría encontrar de comer, decidimos comer en una pizzería y probar que dejaron los italianos de legado en el país.
Nos aconsejaron Antica PLC, en S City Bole Kebele 03, una pizzería bastante pija para Etiopía y que nos cobraron por 3 pizzas de unos 35cm de diámetro, 2 helados, 1 agua, una botella de vino de importación y un macchiato, 815,93 Birr, poco más de 35€, aunque parezca caro, solo el vino se llevó 360 Birr, más de 15€ y las pizzas costaban poco más de 3€.


JONÁS

Dejando a un lado en la medida de lo posible la miseria, os contaré como conocimos a Jonás. Nada más salir del hotel, a los 50m, íbamos hablando cuando adelantamos a un viejecillo con una sudadera de Brasil y una muleta que le ayuda a soportar una cojera producida por un accidente de tráfico, nos dijo “Españoles?” y ahí empezó nuestra relación.

Jonás comiendo injera.

No nos sorprendió que lo dijera en español, ya que en Etiopía muchos ciudadanos fueron a estudiar a Cuba y volvieron hablando español. Pero no se porque, empecé a dialogar con él, por su simpatía o porque me era fácil entenderme con Jonás. Sin darnos cuenta nos sentimos a gusto con el hombrecillo y asumimos que nos ayudaría a pasar las horas que teníamos disponibles hasta que nos reuniéramos con Osman, de Sora Tours.

Si analizamos la situación, un hombre que camina por la calle y se cruza con unos turistas, se pone a hablar con ellos y termina enseñándoles parte de la ciudad, bebiendo un refresco en la terraza de un hotel y comiendo en un lugar que esos mismos turistas e incluso ningún otro entraría, es cuanto mínimo curioso. Esto en España no me ha pasado en la vida.
No sabemos si lo hace a diario o fue fortuito, pero de un modo u otro nos pareció que se merecía que le invitáramos al refresco, a la comida y a una propina de 100 Birr, poco más de 4€.

Jonás nos consiguió que pagáramos menos por un transporte en furgoneta, 12 Birr por los cuatro para un trayecto de 1 hora caminando, desde la Piazza hasta el hotel Ras Enterprise. El restaurante donde comimos se llama Addis Ababa restaurant, Dejache Webe creo que se llama la calle, está metido en un callejón y parece más una iglesia que un local donde comer.

Entrando al oscuro lugar enseguida un olor como a incienso invadió nuestro olfato, pasamos un pequeño espacio reservado para el café y entramos en la sala principal donde hombres y algunas mujeres comían con las manos de unas bandejas de aluminio una masa parecida al pan con carne, salsa y algunas verduras.
Jonás nos avisó que le dejáramos pedir a él que pediría para dos personas y que nos bastaría. Con él éramos 4. Nos sentamos en los pequeños taburetes de madera con un pequeño cojín y al momento nos trajeron la bandeja de aluminio repleta de alimentos.

Leyu Megeb, yefeme tibs, tej normal birble son algunas de las cosas que comimos, sinceramente no se cual es cual. Había una especie de carne de cordero con salsa de color rojo y picante, más carne de cordero dentro de un recipiente de barro y acompañado de cebolla a la parrilla y otra verdura que no supe averiguar, otro tipo de carne con otra salsa que no picaba y la especie de pan que rodeaba toda la bandeja.
Para beber vimos que “ellos” consumían un licor amarillento que venía en una especie de decantador así que pedimos uno y lo probamos. La bebida se llama Buna Besin o tef. El sabor es un poco indescriptible, tiene alcohol, no como un orujo pero serviría para ayudar a hacer la digestión, y entre rancio y gasoil.
Todo esto más 2 cervezas y una cola, 210 Birr, poco más de 9€, con el 15% de impuestos y el 10% del servicio.

Al escribir 15% de impuestos no puedo olvidar mi “querido” 16% de iva cuando lo teníamos en España.


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