jueves, 16 de diciembre de 2010

15 de diciembre

Me caguen lo japos! Tengo a unos de vecinos, que por cierto están chalaos, porque duermen dentro de un coche tipo yaris, 2, con los asientos tumbados…
Ayer por la noche no se que coño hacían que cerraron la puerta del copiloto como 20 veces, y no suave, a portazo limpio, a punto estuve de salir y pedirles todo lo amablemente que se puede a las 00:00 que no hicieran tanto ruido además de enseñarles como se cierra la puerta suavemente…lastima que mi inglés no sea del todo “apañado”, menos mal que al final consiguieron o desistieron de su propósito.

Ahora estoy asado de calor dentro de mi van, con las ventanas abiertas y en manga corta, mientras ellos están dentro de su yaris, con las ventanas cerradas y dentro de un saco de dormir!!! Si no digo yo que están enfermos…

Algo que no había comentado y es importante son los mosquitos!!! Hay miles de mosquitos y a las horas “delicadas” es imposible tener una ventana abierta o estar fuera de la van haciendo cualquier cosa. Por ahora no he tenido problemas con ellos, no dejo abiertas las ventanas, solo las que tienen mosquitera. Menos mal que mi van, cuando la alquilé me fijé y tenía muchos mosquitos pegados en el techo, así que ya fui precavido, jajaja.

La carretera es bastante aburrida, el paisaje son campos de cultivo, poco ganado y pocas vistas.
A diferencia del principio del viaje, ahora es difícil encontrar lugares para pasar la noche con la caravana.

De camino a Dunedin hago diferentes paradas, Moeraki Boulders es una. Por lo que puedo entender son unos pedruscos en los cuales se pueden encontrar fósiles. Como veo que el camino es de arena, paso bastante de volver a joderme la espalda, así que ando, sin peso, por la arena un rato, entreteniéndome con las conchas y las piedras en la orilla.

Continúo hasta el pueblo del mismo nombre, conduzco y no hay mucho que ver, así que me dirijo por una calle que se llama Lighthouse road, y sí, habéis acertado, después de pocos kilómetros, pasando por colinas y rebaños de ovejas, me lleva hasta el faro.
Justo debajo del faro hay observatorios para ver a los pingüinos azules, diferentes pájaros y lobos marinos.
Estoy totalmente solo, da gusto caminar por estos parajes sin nadie.

Conduzco hasta la ruta principal y a unos 5km me desvio hasta Shag Point, donde también hay observatorios para ver pingüinos de ojo amarillo y azules, que tampoco veo, porque suelen venir cuando anochece, y ahora son las 11:00.
Además de los pingüinos, hay lobos marinos holgazaneando en las rocas y por fin he conseguido pillar en el vuelo a lo que en Mallorca llamamos Cormoranes.

Los jardines de este lugar son de mención, casitas en la costa con césped, flores de colores y el mar de fondo.

Llegando a Dunedin se nubla y chispea, otra vez la lluvia, joder. En Dunedin lleno depósito, 70$, compro comida, 12$ y pongo rumbo a la Península de Otago.

Según la guía es un sitio inmejorable en Nueva Zelanda para ver fauna, no será hoy, la verdad.

La Península de Otago es un trozo de tierra separado de la isla sur y unido por una carretera de 1 carril para cada sentido que bordea la parte más al norte de este pedazo de tierra. Al lado izquierdo dejas el mar con casitas o embarcaderos mejor dicho de madera, algunos muy bonitos y otros abandonados.
Continuando la carretera dejamos PortoBello y algunos publecillos o aldeas hasta llegar al final, donde está el centro para ver Albatros, el Royal Albatross Centre, y justo debajo una calita donde también se pueden ver pingüinos.
En el otro lado hay una colonia enorme de gaviotas, y diferentes pájaros. Después de un rato de espera he podido ver a un ejemplar de Albatros haciendo vuelos por el acantilado.

Ahora estoy en el Lake Waihola Holiday Park, 15$, justo delante de un lago que según la temporada tiene un problema de algas toxicas para las personas y animales.

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